Desde el miércoles 12 de mayo comenzó una nueva dinámica escolar, en la que tanto los profesores del ciclo básico como los del ciclo orientado, desarrollan algunos contenidos al aire libre.
En el contexto de la suba de contagios en la ciudad y atendiendo a la necesidad de mayores cuidados ante el coronavirus, los docentes y estudiantes se movilizan hasta uno de los parques del barrio.
“Los chicos necesitan estar en contacto con el aire libre, después de todo un año de encierro. Fue una primera experiencia educativa re linda. Van a ir todos los miércoles, es una propuesta dentro del calendario escolar de la Pablo de Tarso”, explicó Melina, una de las profes.

Retomar los espacios
Durante octubre del 2020, hubo una jornada ambiental de la que participó tanto la escuela como los vecinos del barrio, en la que se realizó una puesta en valor de un espacio verde ubicado al lado de la Laguna Escondida.
Es este mismo lugar que ahora la escuela Pablo de Tarso aprovecha junto a sus estudiantes para que sea un espacio educativo.
“La idea es cuidar este espacio, preservarlo y valorarlo como espacio recuperado para que sea un lugar para enseñar y aprender sobre la naturaleza, matemática, lengua, música, formación ética. Este espacio permite resignificar todos los contenidos y otorgarles una resonancia que resulta cotidiana para los chicos”, cuenta Florencia, presidenta de la Fundación Presencia Presente.







