Experiencia de tres estudiantes de psicología de la UCA que hicieron sus prácticas profesionales en la escuela Pablo de Tarso
La escuela se distingue por su calidez, su compromiso con el bienestar de los estudiantes y su mirada integral de la educación. Se percibe un clima humano y cercano, donde la escucha, el acompañamiento y los vínculos ocupan un lugar central en la vida escolar.

Durante nuestro paso por la institución, descubrimos una dimensión de la educación que no conocíamos tan de cerca: una práctica que transforma, interpela e invita a participar activamente en la vida de una comunidad. Esta experiencia nos abrió nuevas puertas y nos hizo considerar la educación como un posible camino profesional, porque nos cautivó la forma en que enseñar en la Pablo de Tarso, porque implica acompañar, crear lazos y dejar huellas en otros.

Nosotras, Julia, Martina y Abril, queremos agradecer sinceramente a toda la comunidad educativa por su apertura, el apoyo constante y por permitirnos ser parte de un espacio comprometido y humano, donde educar significa también cuidar, escuchar y construir una comunidad juntos.

Julia Amavet
Martina Castiglioni
Abril Morales




